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NotaPublicado: Lun Sep 08, 2008 10:30 pm 
El atentado incruento del 11-M

Gabriel Moris, 19 de noviembre de 2007

http://www.avt.org/docs/reflexiones/20071119.pdf

Si leemos la reciente sentencia dictada por el tribunal que ha juzgado el grado de participación de veintinueve inculpados en el atentado cruento del 11-M, podemos ver que sólo han condenado, como autores materiales, a tres personas. Por otra parte, la gran mayoría de los poderes públicos, abogan por pasar página a este atentado, y para ello descalifican a todo el que no piensa como ellos, sean periodistas, ciudadanos anónimos e incluso víctimas de dicho atentado. Los de "la memoria histórica" tienen una amnesia galopante en lo que debería haber sido una constante en su acción de gobierno: investigar y aclarar lo ocurrido el 11-M para hacer justicia e impedir que se vuelva a repetir.

En alguna ocasión he escuchado que el número de traductores de árabe, en las plantillas del Ministerio del Interior, ha aumentado de forma ostensible, pero, si en el atentado no se utilizó dicho idioma, no estamos haciendo nada por impedir otro atentado similar. ¿Alguien puede demostrar que la ausencia de traductores ha influido en la prevención, ejecución o investigación del atentado? Como éste podríamos presentar más ejemplos que ponen en evidencia la necesidad de conocer la verdad de lo ocurrido. Si una enfermedad no se diagnostica correctamente, es incomprensible que se pueda acertar con el tratamiento.

Algunas víctimas percibimos que, esta actitud, permanente e indisimulada de los poderes públicos, de querer olvidar e impedir toda posibilidad de investigar, de una forma responsable e independiente, la masacre del 11-M, es como un nuevo golpe incruento contra los que sufrimos y seguimos padeciendo la insidiosa utilización de nuestro dolor y de nuestro olvido, en aras de una convivencia, que nosotros no hemos quebrantado y a la que estamos dispuestos a contribuir, pero desde la verdad, la justicia y el arrepentimiento de los culpables.

Creo que no me equivoco al afirmar que, las víctimas del terrorismo en general y las de la masacre de Atocha en particular, seríamos un poco menos infelices si lográramos saber quién asesinó o atentó contra nosotros o contra nuestros seres queridos; que los instigadores, autores materiales, colaboradores, enaltecedores y encubridores, fueran descubiertos, fueran juzgados, fueran condenados y cumplieran íntegramente sus condenas. Si, además de lo que antecede, hubiera un arrepentimiento explícito de lo hecho, por parte de los mismos, y una promesa de no volverlo a repetir, estaríamos ante una situación casi ideal del ciclo de un acto terrorista. Mucho me temo que, casi en ninguno de los muchos atentados terroristas se haya dado una aproximación real a lo expuesto anteriormente.

Desde el mismo momento en que perpetraron el atentado, comenzaron a actuar todos los mecanismos del Estado, no me cabe la menor duda, pero, ¿ha habido una voluntad inequívoca de todos los profesionales de la seguridad en aclarar lo ocurrido, incluidas sus propias negligencias? Si sometemos a esta misma pregunta el comportamiento de los voluntarios profesionales que prestaron su ayuda para paliar las consecuencias de la masacre, posiblemente la respuesta sería muy distinta. Si repasamos hechos como las cintas de

Canciones, los análisis de explosivos de los focos o el desguace de los trenes; por citar algunos ejemplos, creo que podemos dar una respuesta veraz a la pregunta formulada.

Investigaciones policiales incompletas o dirigidas hacia un fin distinto a desvelar la verdad, Comisión parlamentaria utilizada con fines contrarios a los que daban sentido a su constitución y, finalmente, un proceso judicial que desemboca en estos pobres resultados; de verdad, sin ánimo de querer contagiar pesimismo, son realidades que, a las víctimas, nos producen un dolor añadido y causan en nosotros los mismos efectos que el propio atentado pero de forma menos cruenta que aquel.

Puede que mis palabras molesten a algunos lectores pero trato de transmitir razones y sentimientos que estamos viviendo las víctimas de dicho atentado. Creo que no es tarde para modificar los comportamientos y las actitudes pero si no aclaramos las cosas y hacemos verdadera justicia ni las víctimas, ni la sociedad, ni los políticos llegaremos a vivir tranquilos cuando se siga recordando el 11-M, porque la conciencia, aunque se pretenda, no se puede acallar con silencios y con olvidos.


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NotaPublicado: Jue Sep 11, 2008 11:39 pm 
11-M: Año y medio perdido

Gabriel Moris, 17 de septiembre de 2005

Enlace roto:
http://www.democritica.com/blog/archive ... .html#more

Según nuestro pensador Salvador de Madariaga, “La democracia es una forma y un medio mientras que la libertad es una esencia y un fin”. A mí, personalmente, no me parece ningún disparate esta afirmación. En cambio, entre nuestros personajes públicos actuales, quizás se piense y se sienta de manera distinta.

NOTA DE TRICO: Posiblemente falta texto. Tal vez alguien disponga del artículo completo. La Web www.democritica.com dejó de existir en 2005, si no me equivoco.


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NotaPublicado: Jue Sep 11, 2008 11:43 pm 
11 de diciembre

Gabriel Moris, 11 de diciembre de 2005

Hoy es 11 de diciembre. Pido disculpas por no poderme contener ante el artículo y el comentario al mismo.

Escribo, no como un recuerdo anquilosante, sino incitando al recuerdo "operante", que nos sirva para mejorar la sociedad en que vivimos.

Acabo de escuchar a Pilar Elías, viuda de Baglietto, asesinado por un joven de 19 años a quien éste le salvó la vida arrebatándolo de los brazos de su madre. Hoy es el aniversario del atentado a la casa-cuartel de la Gardia Civil en Zaragoza y también del tristemente famoso atentado del Puente de Vallecas. Como no recordar también, para algunos ciudadanos el 11-M, yo no lo olvido en ningún momento.

Pues bien, con los que directa o indirectamente originaron tanto dolor, o con sus herederos legales o ideológicos, se está negociando o se quiere negociar.

¿Contra quién atentaron los terroristas?¿Quién inició esta cadena de crímenes?¿Quién se ha arrepentido?¿A quién han pedido perdón?

¿A quién han amnistiado hasta ahora?

Es muy difícil lo que voy a pedir pero creo conveniente hacer este ejercicio:" Señores electos y ciudadanos de Cataluña: Cambien por un instante de papel y sitúense en el lugar nuestro. Supongan que los mismos interlocutores que no se arrepienten de nada de lo hecho, les han arrebatado un ser querido, el que mas quieran vds. y nosotros, las víctimas nos ponemos a negociar una paz que ellos voluntariamente no quieren ni han querido nunca. Después de rodar en sus mentes una película con dicho argumento, les ruego que me den su opinión sobre lo que su corazón y su mente sienten y piensan sobre esta "NEGOCIACION".

Las víctimas, hasta ahora, lo hemos dado todo, salvo una cosa: El odio hacia los que truncaron nuestras vidas.


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NotaPublicado: Vie Sep 12, 2008 1:16 pm 
11-M: La Ley de Murphy

Gabriel Moris, 17 de marzo de 2006

Hace tiempo que leí el libro del mencionado autor, si mal no recuerdo creo que tuvo una buena acogida entre los lectores, ya que combinaba el humor con una casual coincidencia entre los principios que afirmaba y la realidad que, sin duda, vivimos en muchos aspectos de la vida cotidiana. Recuerdo, a título de ejemplo, que se afirmaba que siempre que caía una tostada al suelo, lo hacía por la parte de la mantequilla. En definitiva, la extraña coincidencia de dicha ley con la realidad de la vida, hace que, de forma jocosa, podamos experimentar a diario, que dicha ley se cumple en multitud de ocasiones.

Esta alusión, que en principio tiene una clave de humor, no puede ni debe tener nada que ver con el 11-M, máxime cuando yo he sido un perdedor neto en dicho atentado ya que perdí un hijo en el mismo. Las palabras que siguen son más dramáticas que jocosas como cualquiera puede comprender. He elegido esta clave para que nadie pueda acusarme de crispar al país o a la sociedad. Los que crispan suelen ser otros, y ¡como crispan…!Casi siempre apoyándose, no en argumentos, sino en preceptos poco sostenibles por la vía de la razón.

Yo, naturalmente, me he leído una parte importante de lo publicado en torno a los horribles atentados, tanto las versiones oficiales como las provenientes del periodismo de investigación. Ni que decir tiene que si las versiones oficiales vinieran acompañadas de pruebas periciales y fueran respetuosas tanto con las víctimas, como con todo aquello que la lógica y el libre uso de la razón preconizan, este tipo de periodismo no tendría su razón de ser. Mi agradecimiento a estos esforzados luchadores por tratar de encajar, hechos demostrados, en lo que una mente medianamente analítica y libre exige; máxime cuando el objeto de análisis es un asunto tan grave y de consecuencias tan tremendas como el que nos ocupa.

Pues bien, vamos a enumerar, sin ser exhaustivo, las cosas que, a mi entender, no debían haber ocurrido pero que, por el contrario, han confirmado la citada ley de Murphy:

1) Un confidente de la policía advertía, antes de la invasión de Irak por los aliados, que los árabes con los que se relacionaba, estaban muy exaltados y preparaban un atentado espectacular. Dicha posibilidad se cumplió frente a todo pronóstico.

2) El tráfico de explosivos en Asturias estaba siendo vigilado por la guardia civil. Pese al conocimiento que había, se hizo realidad la venta a los presuntos terroristas.

3) El transporte de dichos explosivos, se realizó en paralelo con el de los terroristas de ETA procedente de Francia. Otra casualidad.

4) La caravana del Chino, según nos cuentan, fue detenida y multada por las fuerzas de seguridad. Pese a ello, llegó a destino.

5) Los presuntos terroristas realizaron llamadas telefónicas a sus vigilantes durante el transporte de los explosivos, ello no impidió que el cargamento fuera interceptado.

6) Un inculpado de la trama siria, Almallah, era miembro de un partido político, también fue casual.

7) El juez Garzón y algún otro, levantaron la vigilancia que habían establecido sobre los inculpados, justo el diecisiete de febrero, cumpleaños de mi hijo.

8) Justo después del atentado se levantó el control telefónico de los presuntos autores.

9) Un policía nacional, Kallagi, era a la vez, escolta de Garzón, amigo de los inculpados, liberó los teléfonos móviles…¿Cómo se relaciona todo ello?

10) El Sr. Huarte, responsable de la seguridad en Asturias, era protector de un tal Abdelkrin Benesmail, lugarteniente de Lamari. ¿Es normal esto?

11) La famosa bolsa de la Comisaría del Puente de Vallecas y el episodio aparecido estos días en la prensa, ¿es también casual?
Con lo que acabamos de enumerar y muchas mas casualidades que omito, ¿ Podemos concluir que los hechos fueron los que nos han contado en prensa y declaraciones oficiosas de nuestros representantes políticos? Si la respuesta es afirmativa, soy todo oídos…

Desde aquí hago una vez mas un llamamiento a la cordura para que todos: Poder Judicial, Poder Legislativo, Investigación Policial y Medios de Comunicación; nos unamos y nos pongamos “manos a la obra” para investigar sin límites de tiempo y de comparecientes.

Este asunto o se aborda con la seriedad y el rigor adecuado a su gravedad o puede mandar al traste todo el Estado de Derecho. Nuestra credibilidad, como país comunitario, creo que está gravemente dañada y necesitamos rectificar a tiempo.

Nosotros las víctimas, no vamos a cejar en nuestro empeño de “CONOCER LA VERDAD” aunque en ello nos vaya la vida. Mas de lo que nos han quitado no vamos a perder en dicho empeño.


NOTA DE TRICO: Este artículo fue publicado en fechas cercanas con ligeras variaciones.


Última edición por Trico el Vie Sep 12, 2008 1:19 pm, editado 1 vez en total

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NotaPublicado: Vie Sep 12, 2008 1:19 pm 
11-M: La Ley de Murphy

Gabriel Moris, 31 de marzo de 2006

Me imagino que muchos de los lectores, en alguna ocasión han leído y han experimentado los principios del citado autor.

Esta alusión, que en principio tiene una clave de humor, no puede ni debe tener nada que ver con el 11-M, máxime cuando yo he sido un perdedor neto en dicho atentado ya que perdí un hijo en el mismo. Las palabras que siguen son más dramáticas que jocosas como cualquiera puede comprender. He elegido esta clave para que nadie pueda acusarme de crispar al país o a la sociedad. Otros, en cambio, sí lo pueden hacer sin ningún recato.

Yo, naturalmente, me he leído una parte importante de lo publicado en torno a los horribles atentados, tanto las versiones oficiales como las provenientes del periodismo de investigación. Ni que decir tiene que si las versiones oficiales vinieran acompañadas de pruebas periciales y fueran respetuosas tanto con las víctimas, como con todo aquello que la lógica y el libre uso de la razón preconizan, este tipo de periodismo no tendría su razón de ser. Mi agradecimiento a estos esforzados luchadores por tratar de encajar, hechos demostrados, en lo que una mente medianamente analítica y libre exige; máxime cuando el objeto de análisis es un asunto tan grave y de consecuencias tan tremendas como el que nos ocupa.

Pues bien, vamos a enumerar, sin ser exhaustivo, las cosas que, a mí entender, no debían haber ocurrido pero que, por el contrario, han confirmado la citada ley de Murphy:

1) Un confidente de la policía advertía, antes de la invasión de Irak por los aliados, que los árabes con los que se relacionaba, estaban muy exaltados y preparaban un atentado espectacular. Dicha posibilidad se cumplió frente a todo pronóstico.

2) El tráfico de explosivos en Asturias estaba siendo vigilado por la guardia civil. Pese al conocimiento que había, se hizo realidad la venta a los presuntos terroristas.

3) El transporte de dichos explosivos, se realizó en paralelo con el de los terroristas de ETA procedente de Francia. Otra casualidad.

4) La caravana del Chino, según nos cuentan, fue detenida y multada por las fuerzas de seguridad. Pese a ello, llegó a destino.

5) Los presuntos terroristas realizaron llamadas telefónicas a sus vigilantes durante el transporte de los explosivos, ello no impidió que el cargamento fuera interceptado.

6) Un inculpado de la trama siria, Almallah, era miembro de un partido político, también fue casual.

7) El juez Garzón y algún otro menos notorio, levantaron la vigilancia que habían establecido sobre los inculpados, justo el diecisiete de febrero, cumpleaños de mi hijo.

8) Justo después del atentado se levantó el control telefónico de los presuntos autores.

9) Un policía nacional, Kallagi, era a la vez, escolta de Garzón, amigo de los inculpados, liberó los teléfonos móviles… ¿Cómo se relaciona todo ello?

10) El Sr. Huarte, responsable de la seguridad en Asturias, era protector de un tal Abdelkrin Benesmail, lugarteniente de Lamari. ¿Es normal esto?

11) La famosa bolsa de la Comisaría del Puente de Vallecas y el episodio aparecido estos días en la prensa, ¿es también casual?
Con lo que acabamos de enumerar y muchas más casualidades que omito, ¿Podemos concluir que los hechos fueron los que nos han contado en prensa y declaraciones oficiosas de nuestros representantes políticos? Si la respuesta es afirmativa, soy todo oídos…

Desde aquí hago una vez mas un llamamiento a la cordura para que todos: Poder Judicial, Poder Legislativo, Ejecutivo, Investigación Policial y Medios de Comunicación; nos unamos y nos pongamos “manos a la obra” para investigar sin límites de tiempo y de comparecientes.
Este asunto o se aborda con la seriedad y el rigor adecuado a su gravedad o puede mandar al traste todo el Estado de Derecho. Nuestra credibilidad, como país comunitario, creo que está gravemente dañada y necesitamos rectificar a tiempo.

Nosotros las víctimas, no vamos a cejar en nuestro empeño de “CONOCER LA VERDAD”, aunque en ello nos vaya la vida.

NOTA DE TRICO: Este artículo fue publicado en fechas cercanas con ligeras variaciones.


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NotaPublicado: Sab Sep 13, 2008 1:08 pm 
11-M: Veinticinco meses después

Gabriel Moris, 12 de abril de 2006

El día once de abril de 2006, según mi sentimiento, ha sido un día aciago para los perdedores del 11-M –víctimas y ciudadanos-. Alguien podría espetarme que desde aquella terrible fecha no hay un día bueno para nosotros y seguro que le asiste la razón, pero yo creo que dentro del desierto que vivimos a raíz de aquél fatídico día, ha habido alguna fecha que ha herido aún más, si cabe, nuestra alma y nuestro corazón.
Los dos aniversarios, vividos en las conmemoraciones o en el silencio y el recogimiento familiar, creo que nos han reabierto de alguna forma la herida o nos han permitido quizás recordar o vivenciar nuestra “noche negra” o nuestros mejores recuerdos para con los nuestros. Esto, las celebraciones familiares y festivas o los imborrables recuerdos que todos y cada uno tenemos en nuestra mente, son constituyentes intrínsecos del mal que se nos causó de forma voluntaria, premeditada, calculada y ejecutada sin el menor atisbo de humanidad, ni de arrepentimiento, por parte de los planificadores, los organizadores y los ejecutores del cruel crimen. Todo esto es consecuencia del calendario y de nuestra situación personal.

Antes hablaba de un día aciago y me reafirmo en lo dicho; otros pueden haber sentido algo similar en otras ocasiones pero yo, personalmente, expreso mis vivencias con ocasión de dos jornadas en que el protagonismo de mis sentimientos ha venido marcado por hechos que han sido ejecutados por otros pero en perjuicio nuestro:

    Creo recordar una fecha imborrable para nuestro recuerdo: el 30-06-2005. Fecha del cierre de la Comisión Parlamentaria de Investigación sobre el 11-M.

    Otra fecha a señalar en rojo en nuestro calendario es el día 11-04-2006. Fecha de presentación por parte del juez del Olmo del Auto de Procesamiento relativo a la causa de los atentados.


Estas dos fechas quedarán grabadas en mi mente como las fechas del fracaso del Estado de Derecho, mejor dicho, del hurto que dicho Estado de Derecho ha perpetrado contra un colectivo de ciudadanos que ya venían golpeados por el zarpazo terrorista.

Un Estado que se precie de representar a sus votantes no puede permitir atropello sobre atropello como está ocurriendo en el tratamiento de los atentados del 11-M: los más graves de nuestra vida en “democracia”.
Si ante un panorama tan desolador, un Estado de Derecho- cuya principal misión es garantizar la vida de sus ciudadanos- nos da estas dos respuestas a los hechos citados anteriormente, ¿Para qué nos sirven las Instituciones? ¿Es justo esto lo que nos prometieron para que los eligiéramos o fue otra cosa bien distinta? …En esta sociedad hay algo que no marcha bien, o las instituciones nos engañan en beneficio de los que ostentan cargos en las mismas o los ciudadanos somos necios de solemnidad y no merecemos más que lo que tenemos a la vista.

Ni las responsabilidades políticas que debían depurarse en la Comisión han sido depuradas. Ni en el auto de procesamiento de la causa que se sigue hay indicios de que ponga en evidencia los móviles del crimen, ni los autores intelectuales, ni los autores materiales ni nada de lo que debe ser normal en un país normal y viviendo en democracia. Visto lo visto, seguimos “queriendo saber” y seguimos pensando que las víctimas y el pueblo español no se merecen un “estado que nos engañe”
El pueblo andaluz, descendiente de Séneca, canta su drama en una “soleá” que reza así:

"Yo me fié de la verdad, y la verdad a mí me engañó
Si la verdad a mí me engaña, ¿de quién me voy a fiar yo?"


Yo no quiero caer en el fatalismo, creo en la libertad del pueblo frente a la opresión, por lo tanto animo a todos a que nos pongamos “manos a la obra” a luchar hasta la extenuación por conocer la VERDAD, exigir la JUSTICIA y prevenir la repetición otro 11-M. Si no lo hacemos así, estaremos mancillando la memoria y la dignidad de nuestros seres queridos.


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NotaPublicado: Sab Sep 13, 2008 1:11 pm 
11-M: Comisión parlamentaria

Gabriel Moris, 10 de enero de 2006

11-M-COMISION PARLAMENTARIA

Comparezco ante los medios de comunicación porque no hay otro foro donde manifestar públicamente la situación en que nos encontramos las víctimas del mayor crimen político perpetrado en España a pesar de que decimos que vivimos en un régimen democrático.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) me ha invitado a participar como miembro de la misma para poder ser la voz de los sin voz, paradójicamente en un Estado de Derecho. Gracias ante todo a los medios de comunicación que con un código ético optan por la verdad y luchan contra la manipulación de las ideas y de las noticias.

Yo hablo a título personal como padre de uno de tantos jóvenes que fueron inmolados, el fatídico día, en beneficio de no sabemos qué, porque si fuera de lo que algunos o muchos pensamos, sería para volverse locos…
Como creemos vivir en un país libre, vaya por delante que no pertenezco a ningún partido político aunque voto en libertad en todos los comicios. En mi formación no he conocido la palabra odio, por ello procuro no incluirla en mi estilo de vida, en cambio no rechazo palabras como verdad, justicia, amor, comprensión etc. Ello dentro de mis limitaciones como humano que soy.

Transcurridos quince meses desde que el crimen organizado nos arrebató a nuestros seres queridos, se ha dicho, escrito, comentado y hasta divulgado mucho sobre dicho atentado: Se han aplicado leyes, atendido a las víctimas, con las limitaciones humanas, se ha experimentado la gran generosidad de la sociedad, ha habido también actos ciertamente detestables, pero todo ello puede que forme parte de la condición humana que, día a día deberíamos mejorar. Por parte de los Poderes Públicos hay en curso dos acciones que deben ser muy importantes en el tratamiento de esta masacre:

    El Proceso Judicial en curso.
    La Comisión Parlamentaria de Investigación.

Del primero, nada que decir, sólo esperamos que la Justicia investigue, juzgue, condene y haga cumplir las penas, con el acierto que cualquier mente humana espera y desea. Eso sí, esperamos que no se descarte ninguna vía razonable de investigación.

Respecto a la Comisión Parlamentaria sólo quiero decir dos cosas:

Que fueron los políticos los que la crearon. Los mismos que politizaron los crímenes desde su ejecución o desde antes. Para nosotros las victimas, la matanza aún teniendo seguramente un origen político, no fue un suceso político, fue un acto criminal y como tal debe ser tratado; pertenezcan al partido que quieran los instigadores y los ejecutores.
Aquí sí que hay una responsabilidad política ineludible y vamos a luchar con todos los medios a nuestro alcance para que las responsabilidades se depuren totalmente.

El cierre de dicha Comisión, anunciado desde septiembre pasado, no nos parece ni pertinente ni lógico, aunque cuente con el consenso de la cámara y de la citada Comisión. Las razones para pensar así son obvias, si quieren las podemos explicar con un poco de detalle:

    ¿Quién planificó, ejecutó y sacó provecho del atentado? La respuesta a esta pregunta puede ayudarnos a cambiar el criterio.
    ¿Quién pudo evitar el atentado y no lo hizo?
    ¿Quién, como y de qué manera no impidió el tráfico de explosivos? ¿No son políticas las responsabilidades de las cadenas de mandos de las FFSS en Asturias? ¿Y las relaciones de Huarte con los ejecutores de los crímenes?


Podemos seguir en esta línea con Morata de Tajuña, San Blas, los policías amigos de los ejecutores etc.
Los premios concedidos a ciertos responsables relacionados con los hechos, las ausencias significativas de algunos servidores del Estado y los silencios más o menos cómplices de algunos medios de comunicación no van a impedir, tarde o temprano, el esclarecimiento de los hechos.

Señores, seamos serios, si algo importante debe hacer un gobernante es proteger la vida de sus gobernados. En este caso no se hizo y no se ha rectificado nada de lo que produjo la masacre, ¿alguien puede garantizar que los fallos están subsanados? Si no conocemos aún donde estuvieron los fallos, difícilmente se pueden prevenir…

Como “dueños de sus instituciones” pueden hacer lo que quieran pero ni a nosotros, víctimas, ni a la sociedad en general nos van a engañar. Pueden gravarse en sus mentes que los silencios no pueden entorpecer el conocimiento de la verdad.Hay cosas que no se pueden tapar y en este caso se derramó mucha sangre para impedir que marque a los asesinos. Ninguna de las víctimas hemos deseado llegar a esta situación. Alguien preferirá mantener este status al conocimiento de la VERDAD.

Alcalá de Henares, 14 de junio de 2005


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NotaPublicado: Lun Sep 15, 2008 10:28 am 
Acto por la Paz

Gabriel Moris, 11 de abril de 2004

La Comunidad de S. Egidio, a través de nuestro párroco, nos propuso, la pasada semana, participar en este acto a favor de la paz, y, a pesar de que nosotros somos personas normales, de las que no tenemos notoriedad en la sociedad, hemos accedido a participar con nuestro testimonio, el de nuestra familia, pero que creemos será similar al de todos los afectados por el “odio mundializado”.

El día once de marzo se inició como un día normal, nuestro hijo Juan Pablo salió de casa a las 6,45 para ir a trabajar a Madrid…A la altura de la calle Téllez, algunos decidieron que su existencia en esta tierra tenía que terminar… ¿Quien lo decidió? ¿ Por qué? ¿Para qué? ¿Qué beneficios produciría y para quién? … Aún no hemos encontrado respuesta a estas y otras muchas preguntas que cualquier hombre de bien se formula.

Juan Pablo simultaneaba el estudio con el trabajo, gran admirador y amante de la vida, donante de sangre, de talante conciliador, cargado de proyectos e ilusiones ( tenía 32 años), coherente con sus convicciones, muy cariñoso con los suyos, en fin, para nosotros, era extraordinario. No conocimos actividad vital con la que no disfrutara: la música,el cine, el deporte, la lectura, la naturaleza, el inglés, y como cualquier joven de su edad salir y disfrutar con sus amigos.

Cuando se ha producido algún otro acto terrorista, en nuestro corazón ha surgido la reacción mas primaria; en esta ocasión en que hemos sido aplastados por el dolor, hemos sentido una extraña mezcla de dolor, de paz y de serenidad, sensaciones que nos animan a vivir y refuerzan nuestra esperanza. El dolor experimentado, supera con creces los vividos hasta ahora, pero, el odio, algo humano en estas situaciones, no ha tenido cabida en nuestro corazón, en cambio, la citada esperanza en la construcción de un mundo mejor, mas humano y mas fraterno mitiga e incluso supera el gran dolor que sentimos. Familiares, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, las personas profesionales y voluntarias que nos atendieron en esos tristes momentos, nos han dado fuerza con su cariño y su cercanía, recordándonos al buen samaritano y viendo en ellos el auténtico rostro de Dios.

No creemos estar en las nubes, estamos pisando tierra firme como todos, por ello os invitamos de cara al futuro, a trabajar con resolución y con las capacidades que cada uno tenga, en defensa de la PAZ, en la lucha contra los que crean y transmiten odio, en la ayuda a los mas olvidados de la sociedad y en la práctica de la justicia. Los que no están interesados en este tipo de “ negocios” nos dirán que es imposible, que el mundo es como es, que hay intereses mundiales que lo impiden, pero tenemos la firme convicción de que la fuerza del bien supera siempre a la del mal y que con El todo lo podremos, así que os animamos a todos a ponernos MANOS A LA OBRA.

Alcalá de Henares 11 de abril de 2004


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NotaPublicado: Lun Sep 15, 2008 10:31 am 
11-M: Un camino sin fin y sin resultados

Gabriel Moris, 27 de abril de 2006

Desde aquel fatídico día en que atentaron y mataron a los pacíficos viajeros de los trenes de la muerte, nuestro camino hacia el calvario se hace eterno, inútil, inexplicable e inconcebible para una mente humana normal, situada en un contexto vital normal.

No entendimos, al menos yo, no entendí, ninguna de las explicaciones que desde la prensa y otros medios de comunicación se nos daban sobre lo ocurrido y sobre las controversias en torno a la autoría o no autoría del crimen más execrable soportado por España y en concreto por unos miles de ciudadanos a los que unía, además de su necesidad de utilizar los trenes, su inocencia para pagar ninguna de las culpas que se nos imputaban a los españoles. Momentos de confusión, momentos de ideas dispersas, momentos difíciles para el razonamiento sereno y ordenado. De algún modo muchas de las cosas que se dijeron, se pensaron, se hicieron, podían haber sido fruto de impulsos que no tenían por qué responder a una lógica, a una planificación, a una respuesta normal, a un hecho que no era normal. Quiero segregar de este juicio sobre el comportamiento de aquellos días, a un sector importante, de personas y profesionales, cuya respuesta fue justo la contraria, es decir, fue una respuesta desde un razonamiento y una espontaneidad pero una respuesta siempre colaboradora para ayudar y para paliar tanto dolor. Podemos afirmar que dicho colectivo, difícil de cuantificar, puso el contrapunto al que parecía ocupado en “otras cosas” distintas a lo que realmente importaba en dicho momento.

De cualquier forma, comienzan las investigaciones en torno al criminal atentado, eso sí, teledirigidas por la prensa y las primeras detenciones que, mas o menos confirman las teorías iniciales sobre la autoría de los atentados. Dichas teorías quedan un poco incompletas, no se avanza seriamente sobre el asunto, ni en la Comisión de Investigación Parlamentaria, ni judicialmente, ni policialmente. Surgen serias dudas sobre los hechos y sobre las pruebas. Se constatan prisas por ir cerrando en falso las versiones y los hechos no probados. El periodismo de investigación comienza, como una necesidad sociológica, ¿A qué obedece esto? A que oficialmente no se informa ni a las víctimas ni a los ciudadanos; la verdad oficial cada vez se muestra menos verosímil y socialmente hay una necesidad de conocer la verdad real de lo ocurrido. Los que exigían la verdad en tres días, de pronto enmudecen, y quieren cerrar a toda costa cualquier atisbo de investigación, al margen de lo difundido por real decreto. Pasa más de un año y se cierra la Comisión de Investigación sin aclarar nada y sin informar sobre las responsabilidades políticas de lo ocurrido. El consenso parlamentario, a excepción de la falta de acuerdo del PP, hace imposible cualquier vía distinta a la trazada desde el poder. Se cometen perjurios, hay incomparecencias, surgen interrogantes pero se huye de toda vía que no sea la oficial. Las víctimas y los ciudadanos no vinculados a grupos políticos no comprenden nada de lo que ha ocurrido ni de cómo se está tratando este asunto. La respuesta generalizada desde el poder es que “hemos de esperar la instrucción del sumario en curso” pero, de entrada, ya se echan en falta declarantes que parece pueden ser importantes en la aclaración de los hechos. Nada de pruebas definitivas, todo sigue como en una nebulosa y, al final, después de mucho forzar el cierre del sumario, el auto de procesamiento, nada claro, muchas vías abiertas o por abrir, pero en concreto, nada de nada, sólo los muertos y poco más. Para colmo de los más de cien detenidos, sólo cuarenta inculpados y de ellos, casi todos confidentes policiales. La sociedad, en parte, está gritando: ¡Tongo! ¡Tongo!.¿Cómo es posible que el atentado ocurriera con esas premisas? Los poderes siguen enrocados y en silencio permanente. No niegan ni afirman pero tampoco se ponen los medios para remediar la situación. Lo que sí parece desmontada por completo es la hipótesis oficial de los atentados... ¿Qué hacer ante esta situación? ¿A qué órganos recurrir?¿ Hay algún órgano nacional o internacional que pueda intervenir? Desde aquí lanzo un SOS a todas las instituciones y personas de bien que lo deseen, que aporten ideas para sacudirnos el yugo que nos atenaza, y poder iniciar unas vías de actuación a nivel político, judicial y policial, que nos puedan aproximar al conocimiento del mayor escarnio cometido contra el pueblo español en una época en que parecía que la vida en democracia se consolidaba como forma de relación en una España que recuperaba su protagonismo como país. Ante estos dos años de investigación sobre los atentados de Atocha, lejos de ir descubriendo la maraña, sentimos que la verdad que creíamos tocar se desvanece, que las dudas se multiplican, que las voluntades para “querer saber la verdad” se transforman en silencios y en apagones informativos. ¿Hay algo que tenga una explicación racional en todo este rocambolesco hecho? Unas instituciones inoperantes y decididas a terminar así todo este macabro acontecimiento y una ciudadanía en parte dormida, en parte miedosa ante el horizonte y en parte cansada de no haber dado ni un paso en la buena dirección para conocer la Verdad, hacer Justicia y prevenir otro 11-M.

Una vez mas lanzo desde estas líneas un mensaje de esperanza: Tanto dolor y tanto esfuerzo realizado por personas de buena voluntad no puede quedar diluido en este ambiente sociopolítico que parece mas que un paradigma de convivencia, una charca pantanosa en la que resulta difícil moverse, vislumbrar horizontes y buscar salidas dignas para un atentado político de este calibre.

El momento en que cometieron los atentados, los que los cometieran y colaboraran, era un momento que, aparte de las protestas por la guerra de Irak(que continúa), venía marcado por una situación en nuestro país que se podría calificar de normal, tirando a buena: “España iba bien” y nadie lo discutía; el paro mejoraba, era evidente; el terrorismo, remitía gracias al Pacto, a la Ley de Partidos y a la acción policial que tenía una eficacia próxima al cien por cien. El presidente Aznar había anunciado su retirada de la presidencia, cosa que se iba a producir, sin ningún trauma. España iba a demostrar que la alternancia en democracia es algo normal: ¡Qué bien nuestra democracia ya adulta!

De pronto, y sin que casi nadie, lo esperara, aparece la bestia negra de terrorismo. Todos dijeron al principio que era el de siempre, ¿cuál si no? Pero algún “iluminado” cambió de opinión y entonces, aparece en escena otro terrorismo casi inédito en España, esta vez no era el “Comando Dixan” pero, al parecer no estaba tampoco muy alejado del mismo. Se realizan detenciones inmediatas y masivas, se empiezan a detener células pero… ¡Oh misterio! Entre los presuntos comandos islamistas empiezan a aparecer nombres de colaboradores, policías que tutelaban a los mismos y a los integrantes de los Grupos de colaboradores.

Inmolados que no aparecen en los lugares del crimen pero que se reúnen y se inmolan en un piso de Leganés un mes después. Se nos rompen todos los esquemas…La política antiterrorista cambia drásticamente, ya no hay necesidad de Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo. ¿Nos hemos quedado sin terroristas de golpe y porrazo? ¿Qué pasa aquí? ¿Alguien puede explicar racionalmente este cambio?
Los mandos policiales durante los atentados son premiados por su comportamiento durante aquellos días…Pero bueno, ¿Algo ha cambiado bajo el sol?...No, es la política… Pero, una política practicada durante ocho años y parcialmente eficaz, ¿Ha quedado ya obsoleta?
De cualquier forma, comienzan las investigaciones en torno al criminal atentado, eso sí, teledirigidas por la prensa y las primeras detenciones que, mas o menos confirman las teorías iniciales sobre la autoría de los atentados. Dichas teorías quedan un poco incompletas, no se avanza seriamente sobre el asunto, ni en la Comisión de Investigación Parlamentaria, ni judicialmente, ni policialmente. Surgen serias dudas sobre los hechos y sobre las pruebas. Se constatan prisas por ir cerrando en falso las versiones y los hechos no probados. El periodismo de investigación comienza, como una necesidad sociológica, ¿A qué obedece esto? A que oficialmente no se informa ni a las víctimas ni a los ciudadanos; la verdad oficial cada vez se muestra menos verosímil y socialmente hay una necesidad de conocer la verdad real de lo ocurrido. Los que exigían la verdad en tres días, de pronto enmudecen, y quieren cerrar a toda costa cualquier atisbo de investigación, al margen de lo difundido por real decreto. Pasa más de un año y se cierra la Comisión de Investigación sin aclarar nada y sin informar sobre las responsabilidades políticas de lo ocurrido. El consenso parlamentario, a excepción de la falta de acuerdo del PP, hace imposible cualquier vía distinta a la trazada desde el poder. Se cometen perjurios, hay incomparecencias, surgen interrogantes pero se huye de toda vía que no sea la oficial. Las víctimas y los ciudadanos no vinculados a grupos políticos no comprenden nada de lo que ha ocurrido ni de cómo se está tratando este asunto. La respuesta generalizada desde el poder es que “hemos de esperar la instrucción del sumario en curso” pero, de entrada, ya se echan en falta declarantes que parece pueden ser importantes en la aclaración de los hechos. Nada de pruebas definitivas, todo sigue como en una nebulosa y, al final, después de mucho forzar el cierre del sumario, el auto de procesamiento, nada claro, muchas vías abiertas o por abrir, pero en concreto, nada de nada, sólo los muertos y poco más. Para colmo de los más de cien detenidos, sólo cuarenta inculpados y de ellos, casi todos confidentes policiales. La sociedad, en parte, está gritando: ¡Tongo! ¡Tongo!.¿Cómo es posible que el atentado ocurriera con esas premisas? Los poderes siguen enrocados y en silencio permanente. No niegan ni afirman pero tampoco se ponen los medios para remediar la situación. Lo que sí parece desmontada por completo es la hipótesis oficial de los atentados... ¿Qué hacer ante esta situación? ¿A qué órganos recurrir?¿ Hay algún órgano nacional o internacional que pueda intervenir? Desde aquí lanzo un SOS a todas las instituciones y personas de bien que lo deseen, que aporten ideas para sacudirnos el yugo que nos atenaza, y poder iniciar unas vías de actuación a nivel político, judicial y policial, que nos puedan aproximar al conocimiento del mayor escarnio cometido contra el pueblo español en una época en que parecía que la vida en democracia se consolidaba como forma de relación en una España que recuperaba su protagonismo como país y que consolidaba un grado de participación en el concierto internacional, adecuado a su devenir histórico.

Durante estos dos años de investigación sobre los atentados de Atocha, lejos de ir descubriendo la maraña, sentimos que la verdad que creíamos tocar se desvanece, que las dudas se multiplican, que las voluntades para “querer saber la verdad” se transforman en silencios y en apagones informativos. ¿Hay algo que tenga una explicación racional en todo este rocambolesco hecho? Unas instituciones inoperantes y decididas a terminar así todo este macabro acontecimiento y una ciudadanía en parte dormida, en parte miedosa ante el horizonte y en parte cansada de no haber dado ni un paso en la buena dirección para conocer la Verdad, hacer Justicia y prevenir otro 11-M.

Una vez mas lanzo desde estas líneas un mensaje de esperanza: Tanto dolor y tanto esfuerzo realizado por personas de buena voluntad no puede quedar diluido en este ambiente sociopolítico que parece mas que un paradigma de convivencia, una charca pantanosa en la que resulta difícil moverse, vislumbrar horizontes y buscar salidas dignas para un atentado político de este calibre.


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 Asunto:
NotaPublicado: Mar Sep 16, 2008 11:16 am 
La amnistía anunciada

Gabriel Moris, 10 de octubre de 2005

En estos días, alguien ha hablado de que se prepara una amnistía para volver a una reconciliación, que siempre romperán los que utilizan la extorsión, el secuestro, el asesinato de inocentes y un ingrediente de impunidad para conseguir parcial o totalmente sus fines políticos, económicos y sociales.

Creo que la amnistía puede ser utilizada como una herramienta política. Puede permitir a nuestros gobernantes y dirigentes dar una imagen, incluso distinta a la imagen real que traslucen a diario con sus hechos y sus actitudes, pero hasta dudo de los efectos positivos que pueda tener sobre el amnistiado, si éste, no se ha transformado mental y moralmente.
Por otro lado ¿quién tiene la capacidad para amnistiar?

Creíamos todos los españoles que la Guerra Civil estaba "amnistiada", pero día a día, los propios "amnistiadores" nos demuestran que no es así.
Actualmente se está produciendo en nuestra sociedad un fenómeno que puede rebelarse contra ella: La banalización del mal. A todos los delitos se les buscan justificaciones y a veces se descubren incluso grandes apologetas del MAL, eso sí con adornos de modernismo y de capacidad de diálogo. Este puede ser un caso mas, ¿cómo minimizar el crimen? : Soltando a los criminales. Incluso integrándolos en las instituciones en las que ellos no creen ni respetan. ¿Qué hacen encerrados? Fuera pueden seguir siendo útiles… ¿a quién y para qué?

Los delitos, asesinatos incluidos, al final son contenciosos entre las víctimas inocentes, de los mismos, y los asesinos o delincuentes, que actúan voluntariamente contra sus víctimas. Lo lógico es que primero haya PERDON, y para que haya perdón debe existir algún tipo de arrepentimiento, cosa que no suele existir. Si la JUSTICIA no actúa, será difícil la reconciliación y sin reconciliación, creo que no puede haber AMNISTIA.

Ruego a nuestros dirigentes por lo tanto que se dejen de mercaderías y hagan justicia. La sociedad y las victimas inocentes de dicha sociedad, han dado hasta ahora, y seguirán dando, pruebas de su capacidad de perdón y de olvido, no les arrebaten TODOS los derechos que como víctimas les corresponden. Trafiquen con asuntos menos sagrados que la muerte inocente de un familiar para satisfacer sus apetencias de poder.
No nos hagan confundir el ARREPENTIMIENTO de un criminal, cosa a la que tiene derecho, con la práctica asidua del AERÓBIC o con títulos obtenidos de forma fraudulenta. El caso del “Lute” fue un buen ejemplo de regeneración pero ¿todos los amnistiados, en otras épocas, han seguido este ejemplo?


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Traducción al español por Huan Manwë